| Texto con referencias a Cádiar y la Guerra Civil de Juan Manuel Barrios Rozúa (Universidad de Granada) |
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| Escrito por José Miguel Martínez Alcalde |
| Lunes, 14 de Septiembre de 2009 01:02 |
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En el Texto titulado:
“SECULARIZACIÓN, USO Y DETERIORO DE LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DURANTE LA GUERRA CIVIL” de Juan Manuel Barrios Rozúa (Universidad de Granada)
Aparecen una serie de referencias a Cádiar:
“Un ejemplo de la actuación de una columna miliciana lo tenemos en las Alpujarras. En Ugíjar, triunfante la sublevación y pasado un mes desde el comienzo de la guerra, un vecino izquierdista se acercó a Berja para dar aviso de que “sólo había doce hombres armados para defender la villa”. Una columna de revolucionarios se dirigió al pueblo donde, reforzada por izquierdistas de la localidad, asaltó el cuartel de la Guardia Civil, saqueó algunas casas de derechistas y la iglesia; luego se encaminó a Cádiar donde encontraron resistencia, aunque tras ciertos titubeos tomaron el pueblo y saquearon el templo, el cual más tarde sería quemado por iniciativa de un vecino de la localidad. También asaltaron Válor, donde rompieron la puerta de la iglesia parroquial “invadieron el sagrado recinto y sacaron a todas las imágenes y ornamentos del culto a la plaza pública. Allí y después de cometer todo género de actos sacrílegos, quemaron todo, entre chacotas infames y horrorosas blasfemias”. Tampoco fueron esta vez los revolucionarios de Berja los que incendiaron el templo de Válor, sino un “hijo perverso de esta villa” (15)”
(15) Los informes de los párrocos resultan mucho más ricos en detalles que las noticias dadas en la prensa por aquellas fechas; es gracias a los párrocos que sabemos de la amplia intervención de vecinos de la localidad, mientras que le periódico carga esencialmente la culpa en los forasteros. ADG, 190-F/137 y 138 e Ideal, 25 agosto 1936.
“El destino más usual que tuvieron los inmuebles religiosos fue el de sede política o sindical, como no podía ser menos en unos momentos en los que la militancia de las organizaciones obreras se dispara, nacen de la noche a la mañana los comités revolucionarios y se requieren edificios espaciosos para acoger las reuniones y asambleas. En las primeras semanas destaca la constitución de los comités revolucionarios, muchos de los cuales se instalaron en los ayuntamientos, cuya actividad queda suspendida a favor de estos nuevos organismos populares. No obstante, algunos prefieren instalarse en los locales eclesiásticos que han quedado disponibles, sobre todo si la localidad era un anejo y carecía de casa consistorial. Los edificios predilectos fueron las casas rectorales (36); las iglesias, menos acogedoras para las reuniones restringidas de un comité, sólo se ocuparon donde no había una casa rectoral disponible (37), mientras que sólo tenemos constancia del uso de una ermita para tal destino en Cádiar, sin duda porque era un tipo de edificio que quedaba algo a trasmano. Como los comités revolucionarios serán disueltos tempranamente por el gobierno de Largo Caballero en el proceso de reimplantación del Estado republicano, lo normal será que estos edificios cumplan nuevas funciones en adelante”
(36) Algarinejo, Deifontes, Fondón, Fuente Victoria, Huécija, Jayena, Padules... (37) Alboloduy, Alhabia, Beires, Bentarique, Padules...
"Los partidos políticos y sindicatos no sólo experimentaron un fuerte incremento de su militancia en aquellas localidades en las que ya tenían implantación, sino que además se extendieron a nuevos pueblos. El caso más espectacular es el del Partido Comunista, pero no menos relevante es una CNT que tenía poca presencia en la provincia y que ahora cuenta con los militantes huidos de la capital y con el respaldo de las milicias anarquistas procedentes de Málaga y Almería. El propio PSOE, con un número de militantes modesto en comparación con la abrumadora presencia de la UGT, podrá afianzar aún más su presencia (38). Los que no abrieron ninguna nueva sede fueron Izquierda Republicana y Unión Republicana, dos organizaciones que quedaron reducidas a la mínima expresión tras el golpe de Estado ya que, aunque recibieran un importante número de votos, nunca fueron capaces de impulsar organizaciones de masas"
(38) Abrirá sede la CNT en Benecid, Berja, Cádiar, Fuente Victoria, Guadix o Sorvilán; el PSOE en Guadix, Huécija, Mecina-Alfahar, Montillana, Píñar, Ragol, Terque... la UGT en Fondón o Guadix; los comunistas en Gualchos o Láchar, etc.
"Muchas casas rectorales siguieron funcionando como viviendas, pero ahora de izquierdistas, destino que también tuvieron numerosas ermitas. Los edificios no fueron ocupados sin más por sus nuevos inquilinos, sino que los respectivos comités revolucionarios las asignaron a médicos y maestros (60), al juez (61) o a familias necesitadas y de significada militancia obrera (62). No obstante, no faltaron los que aprovecharon la ocasión para hacerse de una residencia de espaldas a cualquier dictamen de las organizaciones políticas, como ocurrió con familias gitanas en Guadahortuna y Montejícar"
(62) Alhama de Granada, Arenas del Rey, Benalúa de las Villas, Cacín, Cádiar, Colomera, Torre-Cardela…
"Es reducido el número de edificios eclesiásticos de los que se sabe con toda certeza que quedaron abandonados. La mayoría de ellos lo fueron por haber sido muy dañados en los incidentes de los primeros días de la revolución, o sea, por estar completamente inutilizados (64). Los que estando en buen uso permanecieron cerrados son muy pocos, aunque todos ellos después de haber sido saqueados (65)"
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| Última actualización el Lunes, 14 de Septiembre de 2009 01:21 |




