| ABC 24-10-1973 Lluvias torrenciales dañan el Cementerio de Yátor |
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| Jueves, 17 de Septiembre de 2009 23:20 |
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En el diario ABC, en su edición de 24 de octubre 1973, aparece la siguiente crónica:
Nuevos datos amplían la extensión del desastre en la provincia de Granada.
- Guadix: Mil quinientos millones de pérdidas. - Yátor: El agua extrajo y arrastró los cadáveres del cementerio.
Granada 23. (De nuestro corresponsal, por télex). Mientras en la costa se intensifican los trabajos de recuperación llegan noticias de numerosos pueblos de la provincia seriamente afectados por las tormentas. Guadix, concretamente, puede estar sin agua potable durante dos meses. Han quedado destrozados mil metros de tuberías de conducción y se han llenado de fango las redes de alcantarillado y saneamiento. Comentaban hoy los accitanos que si la tragedia hubiera sucedido de noche o de madrugada, como el La Rábita, no lo hubieran contado. Las pérdidas, por el momento, se calculan en 1.500 millones de pesetas. Veinte kilómetros de la vega han quedado arrasados y las autoridades piden que la comarca sea declarada <<zona catastrófica>>. La Alpujarra ha sufrido enormes daños en su agricultura y ganadería, en sus núcleos rurales y las vegas, lo mismo en la red de carreteras y caminos.
Las autoridades han salido esta mañana en helicóptero para recorrer diversas zonas afectadas y ha comenzado a valorarse las pérdidas por sectores, para elevar al Gobierno un informe de la tragedia que, según han anunciado los ministros que visitaron La Rábita, será presentado al próximo Consejo. Hay esperanza y ansiedad por conocer las decisiones de la Administración a este respecto. Tanto los Príncipes como los ministros aseguran que la protección no tiene limites y que se construirán nuevos hogares, se arreglarán las carreteras y volverá a su ser la tierra de los frutos extratempranos. En viviendas, los daños sobrepasan los cincuenta millones de pesetas. Han resultado destruidas en la zona costera 114 viviendas y se han solicitado más de diecisiete millones para ser distribuidos por el Patronato de San Isidro, de la Obra social del Movimiento para ayuda a la vivienda rural. La escolaridad de los niños de La Rábita está garantizada; el ministro de Educación y Ciencia ha manifestado que está a disposición de los damnificados todos lo que sea preciso. Los niños de La Rábita se han trasladado a Motril y alojados en el Colegio Menor García Lorca; las niñas irán al colegio de Los Ogijares. La población escolar de La Rábita es de 187 niños. Conforme pasan las horas y lo días se van conociendo detalles de catástrofes en puntos escondidos. He aquí el resumen de algunos pueblos: En Mecina Bombarón (Alpujarra de la Sierra) cuatro casas se han desplomado, sufriendo desperfectos otras muchas más. Las calles están anegadas y llenas de barro. Se ha derrumbado totalmente un almacén. Las pérdidas en regadíos son totales, y, en secanos, una parte muy importante. Asimismo se ha anegado toda la red de acequias de riego. Yátor ha ofrecido un aspecto dantesco al llevarse el cementerio las aguas. Los cadáveres y muchos restos humanos fueron arrastrados. La vista de la zona era espeluznante. También se han perdido todas las zonas de riego, totalmente anegadas, hay daños de arbolado y frutales. Las acequias se han perdido totalmente. En Válor se reunió el Cabildo de la Hermandad de Labradores para recontar los daños y valorarlos. Los daños solamente en cosechas ascienden a 25 millones de pesetas; esto es poco, pues hay que sumar la pérdida total de pozos y acequias, y las de caminos rurales, la de numerosas tierras, la de frutales y arbolado en general; los desperfectos en infraestructura y en carretera, así como en las viviendas. El balneario termal ha quedado bloqueado por el arrastre y prácticamente se ha perdido. En Ugíjar las pérdidas son también muy elevadas. La red de acequias –unos 30 kilómetros – se ha destrozado completamente. La de caminos rurales –unos 25 kilómetros, hechos con aportación comunitaria- también se han perdido, casi borrado, en su totalidad. En numerosas calles hay desperfectos, así como en viviendas. La vega ha quedado arrasada. El anejo de Cherín ha sufrido grandemente en sus vegas, huertos y naranjales. El de Jorairatar, en su red de aguas y en sus caminos, así como en el caserio. La comarca, prácticamente, se halla aislada, no se recibe correo, ni periódicos; tan solo las líneas telefónicas aunque con defectos, funcionan, y comunican con le mundo exterior a estas poblaciones. La Alpujarra oriental vive unas jornadas de desolación y desastre. – Rafael Gómez Montero. |
| Última actualización el Jueves, 17 de Septiembre de 2009 23:33 |




